Estofado Vegano.

Hay gente que se pregunta porque algunas personas vegetarianas o veganas comemos alimentos que se asemejan a la carne. El problema no es el sabor o textura, sino que el alimento provenga de un animal. Ser vegano o vegetariano no significa que tengas que renunciar a todos los sabores que antes te encantaban porque hayas elegido cambiar tu dieta a una basada plantas por diversos motivos. Motivos personales que no tienen porque ser que no te gustase el sabor o textura. Más bien en la gran mayoría de los casos suele tratarse de razones de respeto al resto de animales, al medio ambiente, por salud o por mejorar rendimientos deportivos, entre otros.
Recetas como este estofado vegano u otras que comparto en este mismo blog pueden servir como sustituto y no renunciar al sabor de tus platos favoritos.

He de reconocer que la carne a la que sustituye este tipo de plato en concreto no es que fuera de mi devoción, y en casa cuando se prepara es más por mi pareja que por mi. Pero ¿quién puede resistirse a mojar el pan en esta deliciosa salsita? Sólo por eso si que me gusta y merece ser compartida 😜
Además, me recuerda a la receta de estofado que solía preparar mi madre y que yo he ido adaptando a mi gusto con los años.

Compra pan para mojar por que ¡allá va la receta!


Ingredientes

· 1/2 cebolla dulce
· 2 dientes de ajo
· 2 zanahorias (3 si no son muy grandes o elije la cantidad tu gusto…)
· 5 ó 6 champiñones
· 150 grs de guisantes
· 100 grs aprox de soja texturizada gruesa
· Salsa de soja baja en sal.
· 1/2 taza de vino tinto vegano
· 2 cucharadas de harina integral de trigo (o la que prefieras)
· 2 cucharadas de tomate frito
· Nuez moscada
· Sal
· Pimienta
· Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
· 1/2 Pastilla de caldo 100% vegetal o caldo vegetal (opcional, pero recomendable)


Elaboración

1. Deja en remojo en algún recipiente la soja texturizada gruesa con agua caliente y un chorrito generoso de salsa de soja y reservamos mientras se hidrata (15 – 20 minutos máximo).

* Ten en cuenta que la soja texturizada aumentará considerablemente su tamaño, por lo que usa el triple de volumen de agua que el de soja texturizada.

2. Pica el ajo y la cebolla y corta en rodajas la zanahoria. Añade las tres cosas a la olla y sofríelas a fuego medio con un poquito de AOVE.

3. Lamina los champiñones y añádelos a la olla cuando la cebolla ante un poco pochada.

4. Echa 1/2 cucharadita de nuez moscada, una pizca de pimienta, y una pizca de sal y deja que se cocinen los champiñones con el resto de ingredientes que ya están en la olla.

5. Cuando ya notes los champiñones hechos y la cebolla blandita, añade las dos cucharadas de harina e intégrala con el resto de ingredientes y deja que se cocine durante medio minuto.

6. Añade los guisantes, las dos cucharadas de tomate frito y agrega el vino tinto. Remuévelo y verás como se espesa ligeramente la salsa debido a la harina que hemos echado y cocinado previamente. Una vez mezclado, deja que se cocine, a fuego no muy alto, para que reduzca el alcohol durante 5 minutos.

7. Mientras, calienta en el microondas una taza con agua y la pastilla de caldo 100% vegetal para que se disuelva o, si decides usarla. Si decides no usar pastilla de caldo usa una taza con agua simplemente o con caldo vegetal casero. Lo que prefieras. Agrégala a la olla cuando hayan transcurrido mínimo los 5 minutos de reducción del alcohol.

8. Escurre la soja texturizada que hemos dejando hidratando previamente, y añádela a la olla. Dejaremos cocinar durante 30-40 minutos a fuego lento hasta que la zanahoria se haya ablandado.

Y ¡listo! Sírvete un plato y empieza a disfrutar… 🙂

Notas y sugerencias

– Super recomendable servir como guarnición patatas fritas u horneadas. Aunque yo suelo hacer patatas en dados, salpimentadas y con un chorrito de AOVE durante 8 minutos aproximadamente en el microondas, y luego las doro en una sartén para que queden crujientes, sin necesidad de freírlas sumergiéndolas en aceite.

Puedes añadir directamente patatas peladas y troceadas en daditos a la olla en el paso 6 para que se hagan en el propio estofado. Ten en cuenta que si agregas patatas deberás añadir más cantidad de agua o caldo para que no quede seco.

– Si te sobra estofado puedes congelarlo repartiéndolo en tuppers individuales para consumir en otro momento. Es algo que recurro mucho a hacer para tener platos ricos y más elaborados ya preparados y ahorrar tiempo en la cocina.

– Si lo dejas reposando cogerá más intensidad de sabores y estará por tanto más sabroso aún.

¿Habías probado ya la soja texturizada gruesa o a hacer algún estofado vegano de este típo? ¡Comparte conmigo o pregúntame lo que quieras abajo en los comentarios! 🙂


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